Testimonio de curación: cáncer de colon y ductal

Testimonio de curación: cáncer de colon y ductal

Escrito por Mariano Rodríguez.

25 de enero 2018.

Reitero en este grupo mi testimonio, que anteriormente di en “Hamer sin distorsiones”, sobre autocuración natural espontánea de cáncer avanzado basado en las leyes biológicas de Hamer. En esta segunda oportunidad completo la presentación inicial de mi testimonio, con los comentarios que aportaron en la primera oportunidad muchos miembros del archivado grupo “Hamer sin distorsiones”, gracias al cual el abordaje de ese cáncer fue exitoso hace cinco años.

Lo que digo sobre la autocuración natural espontánea del cáncer avanzado, basado en las leyes biológicas de Hamer, se basa fundamentalmente en dos experiencias que viví como testigo presencial ocular directo. La primera se produjo cuando mi abuela padeció cáncer de colon hace muchos años, lo superó sin quimioterapia, y sin secuelas, y falleció con bastante buena salud, simplemente por su avanzada edad, cuando había cumplido sus 98 años.

Mi abuela sanó casi de inmediato, casi sin sufrimiento, y hasta su fallecimiento no hubo ninguna secuela del cáncer que padeció.

La segunda experiencia es el cáncer de mama, con diagnóstico oficial de supuesta mucha gravedad, muy avanzado, sufrido por una familiar mía muy cercana, cuya identidad por el momento mantengo en reserva, básicamente para que evitar que muchísimas personas se dediquen a provocarle pánico por la decisión que tomó a favor de las alternativas en medicina. En este momento, año 2017, se cumplen cinco años desde el diagnóstico, del cual adjunto imágenes.

Esta familiar mía nunca se sometió a cirugía, ni a quimioterapia, ni a radioterapia, ni a ninguna intervención oficial o convencional. Hoy se encuentra en perfecto estado de salud. El tumor cuesta encontrárselo, según el testimonio que me dio su novio, y el pezón cada vez tiene una anatomía más normal. No existe un diagnóstico por imagen actual, pero no está descartado realizarlo en algún momento.

Todo gracias a haber confiado, en especial, en la Nueva Medicina de Hamer.

Estas imágenes corresponden al caso de esta familiar mía. Son imágenes reales, pero en rojo he ocultado los datos de identidad de esta familiar mía y de los profesionales de la salud intervinientes, porque esta familiar mía necesita paz todavía. No sería positivo que nadie la trate de mentirosa, loca, delincuente, ni de que intente convencerla de que se está suicidando, o de que caiga nuevamente en manos de los médicos que tenían pensado en quince días, hace cinco años, mutilarla amputándole su pecho, y envenenarla con una quimioterapia que ya se demostró que en su caso habría sido un grave daño completamente injustificado, que puede hacer perder el gusto, el olfato, los dientes, la continencia urinaria, etcétera, y no solamente el cabello. Un escéptico podrá negar el acierto de la tesis de Hamer en este caso, pero, ¿podrá negar el desacierto de la medicina oficial?. Porque alguien desacertó gravemente en este caso. ¿Puede eso negarse?.

Haber confiado hace cinco años en la Nueva Medicina de Hamer fue un acierto, obviamente. En cambio, habría sido un inmenso desacierto haber confiado en esa oportunidad en la medicina oficial. No soy médico, pero estos exámenes de laboratorio me hacen concluir que es muy difícil que haya habido un falso diagnóstico.

Creo que este testimonio demuestra una vez más la veracidad de las leyes biológicas descubiertas por el Dr. Hamer (que en paz descanse) y la importancia de confiar en el espontáneo poder autocurativo del organismo humano.

Esta familiar mía no tuvo que realizar prácticamente ningún tratamiento ni terapia, porque la Nueva Medicina de Hamer entiende que en ESTE caso ESPECÍFICO de cáncer el conflicto biológico está resuelto. Así es que solamente había que esperar que la autocuración natural espontánea de los tejidos fuera desarrollándose en el tiempo. Lo cual ha ocurrido, porque la mama está cada vez mejor integralmente. En el caso presente el tumor aparece en la fase de curación, una vez resuelto el conflicto biológico.

Según la medicina oficial esta familiar mía debería haber muerto hace años por haber rechazado la cirugía y la quimioterapia. Habría sido un inmenso desacierto someterse a la cirugía y a la quimioterapia. Después de casi cinco años, esto es obvio. Si ella se hubiera sometido a los protocolos de la medicina oficial existen grandes probabilidades de que estuviera ocupando una tumba o una urna de cenizas o, en el mejor de los casos, viva pero mutilada innecesariamente de un órgano que representa mucho más que su integridad física para una mujer, llena de frustración y miedo a las “metástasis”. Su decisión fue un gran acierto y eso lo podemos verificar más que nunca ahora, varios años después de haber tomado su decisión.

Hay personas incrédulas que ni con un estudio de imagen sin los tumores se convencen. Ese estudio suma evidencia, pero el pseudo-escéptico que no quiere cambiar su postura, dirá que hubo falso diagnóstico o bien remisión espontánea que no se explica por la NMG (nueva medicina germánica) sino por factores todavía desconocidos por la “ciencia”.

Los médicos oficiales -oficialistas- que intervinieron jamás fueron informados de la decisión de esta familiar mía a favor de la Nueva Medicina de Hamer. Y no creo por ahora que tenga algún sentido que les informemos. Esta familiar mía todavía necesita paz y no discusiones con médicos.

Creo que cuando un cáncer desapareció, desapareció, y la persona sanó. Si un cáncer después de unos años aparece, la persona enfermó nuevamente, por otro motivo. Para mí está muy claro que NO existe la metástasis. No existe el supuesto “auto-contagio” del cáncer mediante la supuesta metástasis. Esto no implica rechazar los controles médicos razonables que resulten necesarios.

Según Hamer, no hay por qué “luchar contra el cáncer”, pues los tumores juegan un importante papel en la prolongación de la sobrevivencia en los casos en los que las vivencias ponen al organismo en estado de emergencia. Más bien hay que ser conscientes de lo que representa un tumor y trabajar a favor del cuerpo y no contra el tumor como hace la medicina oficial. Cuando un tumor está en formación es para cumplir una función biológica necesaria para que el individuo salga victorioso de un evento que lo puso en estado de emergencia. Ni la vida sana ni la buena alimentación ni los buenos hábitos van a evitar la formación de un tumor ni van a incidir directamente en su “curación”. No hay cánceres originados por la alimentación, sino por conflictos biológicos únicamente. Para que el tumor ejerza su papel biológico el organismo acidifica el medio, por lo que la alcalinización lo único que logra es obstaculizar las fases del programa biológico. El cáncer no se puede evitar ni prevenir porque es originado por eventos inesperados y lo inesperado no se puede prevenir. Para tratar un tumor proliferativo, lo que la medicina oficial llama “cáncer”, es necesario conocer la fase en la que se encuentra y proceder en consecuencia. Si está en fase activa habrá que resolver el conflicto y si está en fase de curación se debe esperar pacientemente a que esta finalice y se deben evitar recaídas en el conflicto biológico.

Es importante determinar si la persona es diestra o zurda mediante el test del aplauso para determinar el conflicto biológico.

El conflicto biológico que da lugar al carcinoma ductal de mama es el de separación en el nido o querer separarse. La tumefacción se forma en la fase de curación, cuando el conflicto de separación fue resuelto. La duración de ésta depende de la duración de la fase activa. Cuando el tumor dura varios meses o incluso un año o más es porque la carga conflictual fue muy grande o porque ha habido recaídas. Los rieles podrían estar involucrados en las recaídas. Los rieles son circunstancias del conflicto original, circunstancias que al reiterarse posteriormente reproducen el conflicto. Las recaídas se deben a rieles o a nuevos sucesos del mismo conflicto de separación.

Los ganglios vecinos al tumor crecen por hacer el trabajo fisiológico que les corresponde: capturar las células del tumor que se desprenden de éste y pasan a la circulación linfática no como invasoras, sino como descarriadas. Para poder depurar las cientos de células hay aumento en la celularidad del ganglio e hipertrofia del mismo. Los médicos oficiales consideran a este ganglio como metástasis ganglionar, lo cual representa una aberración en la interpretación de este fenómeno biológico.

La metástasis como lo entienden los médicos oficialistas, no existe. Varios tumores son varios conflictos biológicos, pero no “contagio” entre un órgano y otro del cuerpo.

En el caso de la familiar mía con cáncer de mama, el proceso de restauración de los tejidos a su estado normal ha llevado años y todavía no está ciento por ciento concluido, pero sigue mejorando. La mama está cada vez mejor. La naturaleza trabaja lento pero seguro, sin prisa pero sin pausa. Esta familiar mía dejó el miedo a un lado y confió en la naturaleza y en la biología. Lo más importante es la confianza, confiar en que la Naturaleza tiene su propio ritmo en cuanto a cualquier proceso de sanación. Por eso la confianza y la paciencia son fundamentales.

No hay más exámenes por ahora que los que adjunto en imagen. Este cáncer fue en mama izquierda. No tenemos la certeza sobre el origen o contenido del conflicto biológico, solamente tenemos hipótesis, pero lo ideal es tener la certeza sobre el contenido del conflicto, para evitar recaídas en el conflicto, es decir, para mantenerlo siempre resuelto. Esta familiar mía nunca tuvo hijos.

Ella cuando tuvo dolores en la zona en curación hizo un mes de dieta totalmente vegetal y cruda (crudiveganismo) basada en frutas dulces frescas de todas clases (filosofía de la Higiene Natural de Douglas Graham). Eso causó alivio espectacular de todo malestar. Pero fuera de algunos de estos períodos de excepción (un mes, sí, y once meses, no, por ejemplo), todos estos años comió como cualquier argentino pero con base en frutas y verduras frescas y vegetales integrales variados (filosofía naturista). Quede claro que no atribuimos la curación a la alimentación. Pero obviamente nadie niega que la alimentación es un cofactor del bienestar de salud. Tampoco creemos, por supuesto, que la alimentación pueda causar ni curar ningún cáncer. Tampoco hizo ninguna terapia alternativa: nunca consumió bicarbonato de sodio, ni MMS, ni plantas medicinales, ni semillas de nada, ni alimentos milagro, ni hongos milagro, ni homeopatía, ni biodescodificación, ni nada de lo que inunda las librerías de cada pueblo hoy.

Es muy importante asesorarse con personas que conozcan y confíen en la NMG (Nueva Medicina Germánica, del Dr. Hamer). Esta familiar mía tuvo una consulta presencial con una médica de la Nueva Medicina de Hamer. 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *