La leucemia no es un cáncer

“La leucemia es una mala interpretación total y absoluta de la oncología. La leucemia es la fase de recuperación de un cáncerde hueso, de médula ósea. 

La leucemia solo puede aparecer cuando la persona se está curando. Como en el caso del cáncer (intraductal)  de mama la fase activa de la enfermedad es la pérdida de sustancia. En el caso de médula, la pérdida de médula. 

En la fase de curación llega una orden de hematopoyesis, de producción masiva de células sanguíneas. Al no haber la suficiente médula ósea para producirlas, produce inmaduros. Es la aparición de blastos. Nunca jamás un exceso de blastos en sangre ha matado a alguien. Sin embargo se los considera como enemigos y se da quimioterapia. 

¿Por qué aparecen en los niños?

Es la fase de curación de un conflicto tremendo de desvalorización de si mismo. Es muy difícil pensar que un niño de un año se sienta desvalorizado. En este punto Hamer da un bombazo a todo esto de la ingeniería genética. Hamer se dedicó algún tiempo a hacer scanneres de niños recién nacidos. Con el scanner cerebral del niño se le puede contar todo el embarazo a la madre. Hamer comprueba que el niño, en el vientre de su madre tiene plena conciencia de todas las vivencias de su madre y que vive los conflictos en el claustro materno y que cuando se separa de ella puede provocar la fase de solución. 

El 90% de los cánceres en críos menores de tres años son fases de solución, calificadas como cáncer pero no lo son. Son la fase de solución de los conflictos vividos en el vientre de la madre. Hamer nos ofrece esta Nueva Medicina Germánica. Ha encontrado el cáncer donde no pensábamos que estuviera. Ha encontrado la solución donde no esperábamos que estuviera. Ya no está en el médico sino en uno mismo. 

Y ahora resulta que una úlcera de estómago provocada por un jefe que es un bandido machacador con los que están debajo de él, con el tiempo podría convertirse nada más ni nada menos que una una enfermedad laboral. 

Esta Nueva Medicina Germánica nos está diciendo que tenemos que ser coherentes con nosotros mismos, no con el vecino. Es nuestra vivencia personal, nuestra incoherencia la que crea el problema, probablemente porque creamos una escala de valores que no va con nosotros mismos. 

Se acabó aquello de que mi niño tiene que ser ingeniero porque yo soy ingeniero. Mi niño tiene que ser lo que sea coherente con el. Cuántos hay que tienen conflictos porque fueron obligados a ser lo que no querían ser o porque han elegido ser lo que no debían ser. El niño de tres años se cura de leucemia sin quimioterapia. Esperando. Porque en ocho semanas los blastos empiezan a bajar y suben los hematíes. … A diferencia de la medicina convencional, se deja reproducir las células y no se las mata con quimioterapia.”

Extracto de respuesta del Dr. Fermín Moriano a la pregunta: “Quisiera que hablara sobre el cáncer en niños, especialmente la leucemia. ”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *