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  • Desmontando la teoría del contagio

  • Juan Manuel

    Administrator
    14 de abril de 2020 at 02:56

    WISSENSCHAFFTPLUS – Das Magazin 6/2015https://wissenschafftplus.de/uploads/article/Dismantling-the-Virus-Theory.pdfTraducido por Eduardo Villena Mateos 04/04/2020 en MaterialdeNMG.com

    El “virus del sarampión” como ejemplo

    ¿Por qué debemos dudar de la existencia de los virus? ¿Qué son y qué noson los virus? ¿Cómo se demuestra científicamente que los virus existen?Autor: Dr. Stefan Lanka

    Los científicos deben cuestionar todo, especialmente lo que más aman, esdecir, sus propios descubrimientos e ideas. Esta regla básica de lainvestigación científica ayuda a evitar caminos erróneos y pone aldescubierto los que ya existen. Además, se nos debe permitir a todoscuestionar el status quo, de lo contrario viviríamos en una dictadura. Laciencia tampoco puede limitarse a un número seleccionado de institucionesy expertos. La ciencia puede y debe ser llevada a cabo por cualquierpersona que tenga el conocimiento necesario y los métodos apropiados.La ciencia puede considerarse ciencia solo si sus afirmaciones sonverificables, reproducibles y permiten predicciones. La ciencia tambiénnecesita control externo, porque, como veremos, una parte de las cienciasmédicas ha perdido contacto con la realidad durante bastante tiempo.Cualquiera que tenga conocimiento de la biología y la génesis de la vida,del desarrollo y las funciones del tejido, del cuerpo y del cerebro,cuestionará automáticamente las suposiciones sobre los virus.En la realidad del cuerpo y de sus mecanismos, no hay lugar para procesosmalignos hipotéticos. Todos los procesos biológicos, incluidos los quepueden terminar en sufrimiento, dolor y muerte, originalmente estándestinados a ser útiles.

    Un enfoque diferente al fenómeno del virus es posible y necesario:cualquier laico con algún conocimiento previo, que lea documentoscientíficos sobre virus patógenos, puede darse cuenta de que tales virusno existen, y que lo que se describe son solo componentes ycaracterísticas típicas de las células. Estos conocimientos previos seproporcionarán en este artículo.

    Los orígenes de la idea

    La noción actual de virus se basa en las antiguas ideas de que todas lasenfermedades estaban causadas por venenos (“toxinas”) y que las personasrecuperarían su salud al producir “antitoxinas” como un “antídoto”. Dehecho, algunas enfermedades son causadas por venenos. La ideasubsiguiente, de que el cuerpo puede restaurar su salud produciendo orecibiendo “antídotos”, nació al observarse que las personas sobreviven agrandes cantidades de veneno (como el alcohol) cuando su cuerpo seentrena consumiendo ese veneno incrementando lentamente su dosificación.Sin embargo, en realidad no hay antídotos; el cuerpo produce enzimas queneutralizan y eliminan los venenos (alcohol).

    En 1858, Rudof Virchow, el fundador de la medicina moderna, plagió loshallazgos de otros científicos, suprimió sus descubrimientos esencialesy, de este modo, nació y se impuso una falsa visión sobre la causa de lasenfermedades como un dogma, que de hecho todavía está vigente. Según estedogma, todas las enfermedades supuestamente se originan dentro de lascélulas [1] . La patología celular de Virchow reintrodujo en la medicina laantigua y refutada Doctrina Humoral, y afirmó que las enfermedades sedesarrollan a partir de venenos patógenos (en latín: virus).

    Hasta la fecha, la búsqueda de estos venenos patógenos permaneceinfructuosa, sin embargo, cuando las bacterias fueron descubiertas, sesupuso que ellas producían los venenos patógenos. Esta suposición,llamada “la teoría de los gérmenes”, fue aceptada de inmediato y siguesiendo muy exitosa hasta la actualidad. Esta teoría es tan exitosa que lamayoría de las personas aún no son conscientes del hecho de que lasllamadas toxinas bacterianas son en realidad enzimas normales, que nopueden aparecer en un ser humano o, si lo hacen, nunca lo hacen encantidad suficiente como para ser peligrosas.

    A partir de ahí se descubrió que, cuando comienzan a morir lentamente,las bacterias crean las llamadas esporas -pequeñas formas diminutasaparentemente sin vida que sobreviven-. Después se sospechó que estasesporas eran tóxicas y que ellas eran los llamados venenos patógenos.Esto fue entonces refutado, ya que las esporas se convierten rápidamenteen bacterias cuando se restauran sus recursos vitales. Cuando loscientíficos, en el laboratorio, observaron que las débiles y altamenteendogámicas bacterias perecían muy rápidamente, convirtiéndose enestructuras mucho más pequeñas que las esporas, pensaron en primer lugarque las bacterias estaban siendo destruidas por los supuestos venenospatógenos, llamados virus, y que los virus se replicaban de ese modo.Debido a la creencia de que estas estructuras (el día de sudescubrimiento aún invisibles) estaban matando a las bacterias, se lesllamaba fagos/bacteriófagos, “comedores de bacterias”. Sólo más tarde sedeterminó que únicamente las bacterias altamente endogámicas, y por esocasi no viables, o las bacterias que se destruyen tan rápido que notienen tiempo para formar esporas, pueden convertirse en fagos.La introducción de la microscopía electrónica condujo al descubrimientode las estructuras resultantes de la transformación de las bacteriasmientras morían repentinamente, o cuando el metabolismo de los gérmenesaltamente endogámicos se veía inundado de procesos desencadenados por laadición de “fagos”. También se descubrió que hay cientos de tipos de”fagos” de aspecto diferente. El descubrimiento de los fagos, losllamados “virus” bacterianos, reforzó la suposición o creencia errónea deque hay virus humanos y animales que se parecen y tienen la mismaestructura. Este no es ni puede ser el caso, por varios motivos.Posteriormente a la introducción de técnicas de análisis químico enbiología, se descubrió que hay miles de tipos de fagos y que los fagos deun tipo siempre tienen la misma estructura. Consisten en una moléculaparticular, hecha de ácido nucleico, que está rodeada de una capa deproteínas de un número y composición determinados. Sólo más tarde sedescubrió que únicamente las bacterias que habían sido altamenteendogámicas en el tubo de ensayo podían convertirse en fagos, porcontacto con los fagos, pero esto nunca se aplicaba a las bacteriasnaturales, ni a las bacterias que acababan de ser aisladas de su entornonatural. En este proceso, se descubrió que estos “virus bacterianos” enrealidad sirven para proporcionar a otras bacterias moléculas y proteínasimportantes, y que las bacterias mismas emergen de tales estructuras.Antes de que pudiera establecerse que los “virus bacterianos” sonincapaces de matar a las bacterias naturales, sino que las ayudan avivir, y que las bacterias mismas emergen de tales estructuras, estos”fagos” ya se usaron como modelos para los presuntos virus humanos yanimales. Se creía que los virus humanos y animales se parecían a los”fagos”, supuestamente mataban células y causaban enfermedades, al mismotiempo que producían nuevos venenos enfermantes y transmitían lasenfermedades. Hasta la fecha, muchas enfermedades nuevas, o aparentementenuevas, se han atribuido a un virus si su origen es desconocido o noreconocido. Este espejismo dio lugar a una confirmación aparente en eldescubrimiento de los “virus bacterianos”.

    Es importante tener en cuenta que las teorías de lucha e infección (delsistema inmune) fueron aceptadas y altamente elogiadas por la mayoría delos especialistas, solo cuando los países (o regiones) donde vivíantambién sufrían guerras y adversidades. En tiempos de paz, otrosconceptos dominaron el mundo de la ciencia [2] . Es muy importante tener encuenta que la teoría de la infección -empezando en Alemania-, no seglobalizó hasta el tercer Reich, cuando los investigadores judíos (lamayoría de los cuales estaban contra, y además habían refutado, laspolíticamente explotadas teorías de la infección) fueron retirados de suscargos [3] .

    Sobre la detección de fagos

    La existencia de fagos se puede demostrar rápidamente. Primer paso: supresencia se confirma a través de un efecto, concretamente, latransformación de bacterias en fagos, y también con una micrografíaelectrónica de esos fagos. Los experimentos de control muestran que losfagos no aparecen si las bacterias siguen intactas, o si las bacteriascomienzan a descomponerse aleatoriamente debido a su aniquilaciónextrínseca repentina, sin formar fagos.

    Segundo paso: el líquido que contiene los fagos se concentra y se aplicasobre otro líquido, que tiene una densidad alta en la parte inferior deltubo de ensayo y una densidad baja en la parte superior del tubo deensayo. El tubo de ensayo con los fagos se hace dar vueltas con fuerza(se centrifuga) y todas las partículas quedan agrupadas en el lugar quecorresponde a su densidad, según su tamaño y peso. La densidad es larelación de peso (masa) por unidad de volumen, expresada como Kg/l og/ml. Por esta razón, este paso de concentración y purificación departículas con la misma densidad se llama centrifugación (con densidades)diferencial(es) -density gradient centrifugation-.

    La capa donde se juntan muchas partículas de la misma densidad se vuelve”turbia”, a eso se le llama “banda”. Este paso se documenta, acontinuación se extraen con una aguja de jeringa las partículasconcentradas, purificadas y sedimentadas de una banda. La cantidadconcentrada extraída de partículas se llama “aislado”. Una micrografíaelectrónica rápida y simple confirmará la presencia de fagos en elaislado, que al mismo tiempo es una indicación de la pureza del aislado,si la micrografía no muestra más partículas que los fagos. La aparienciay el diámetro de los fagos también serán establecidos con la ayuda deesta micrografía. El experimento de control realizado para este paso, enel que no aparecen fagos al final del proceso, consiste en tratar ycentrifugar el líquido de las bacterias que no formaron fagos.

    Tras el paso de aislar con éxito los fagos, sigue la caracterizaciónbioquímica decisiva de los fagos. La caracterización bioquímica de sucomposición es esencial para identificar el tipo específico de fago, yaque los diferentes tipos de fagos a menudo se parecen. El aisladoobtenido a través de la centrifugación diferencial se divide ahora en dospartes. Una de ellas se usa para determinar el tamaño, tipo y composicióndel ácido nucleico; y en un proceso independiente, la otra se usa paradeterminar la cantidad, el tamaño y la morfología de las proteínas de losfagos. Desde la década de 1970, estos análisis han sido técnicas estándarsimples que cada estudiante de biología aprende en sus primerossemestres.

    Estos análisis muestran la caracterización bioquímica de los fagos. Encasi todos los casos, estos resultados han sido y están siendo editadosen una sola publicación, ya que un fago tiene una estructura muy simpleque es muy fácil de analizar. Los experimentos de control para estaspruebas usan líquido de bacterias que no forman fagos y, por tanto, nopueden mostrar ningún rastro bioquímico. La existencia de aproximadamentedos mil tipos diferentes de fagos se demostró científicamente de estamanera.

    Sobre la supuesta prueba de virus patógenos

    Los “bacteriófagos”, definidos correctamente como mini esporasincompletas y bloques de construcción de las bacterias, han sidocientíficamente aislados, mientras que los supuestos virus patógenosnunca se han observado en humanos o animales, o en sus fluidoscorporales, y nunca se han aislado y, de manera subsecuente, analizadobioquímicamente. Hasta la fecha, ninguno de los investigadoresinvolucrados en este tipo de trabajo parece haberse dado cuenta de esto.La centrifugación diferencial es la técnica estándar requeridacientíficamente para probar la existencia de un virus. A pesar del hechode que este método se describe en todos los manuales de microbiologíacomo la “técnica para aislar virus”, nunca se aplica en experimentosdestinados a demostrar la existencia de virus patógenos.

    Imagen 1. Tubo de centrifugadora con gel de gránulos micro diferencialesde sílice, con virus y partículas celulares en suspensión.Imagen 2. Tubo de centrifugadora con “bandas” de virus y partículascelulares al terminar la centrifugación.Imagen 3. Al extraer la banda viral con una pipeta, el virus queda, porlo tanto, aislado y purificado.

    El uso del microscopio electrónico y la bioquímica volvieron muylentamente a la normalidad después de 1945, pero nadie se había dadocuenta de que nunca se había aislado un virus patógeno en humanos oanimales; así, a partir de 1949, los investigadores comenzaron a aplicarla misma idea utilizada para los (bacterio) fagos, con el fin de replicarlos “virus” humanos y animales. John Franklin Enders, nacido en 1897 enla familia de un rico financiero, estuvo activo en varias fraternidadesal terminar sus estudios, luego trabajó como agente de bienes raíces yestudió idiomas extranjeros durante cuatro años, antes de recurrir a lavirología bacteriana, que le fascinaba.

    En ese momento, él sencillamente transfirió las ideas y conceptos queaprendió en esta área de investigación a los supuestos virus patógenos enhumanos. Con sus experimentos e interpretaciones no científicas, quenunca había confirmado a través de controles negativos, Enders llevó todala medicina infecciosa “viral” a un callejón sin salida. Es importanteseñalar en este punto que Enders, como muchos especialistas enenfermedades infecciosas, trabajó para el ejército de los EEUU, quesiempre ha sido y sigue siendo una gran víctima del miedo al contagio.Fueron principalmente los militares estadounidenses los que difundieronla creencia errónea de que, además de las armas químicas, también habíaarmas biológicas en forma de bacterias y virus.

    En 1949, Enders anunció que había logrado cultivar y hacer crecer elpresunto virus de la polio in vitro en varios tejidos. La opinión expertaestadounidense creyó todo de inmediato. Lo que hizo Enders fue agregarfluidos de pacientes con poliomielitis a cultivos de tejidos que, segúnél, habían sido esterilizados, y alegó que las células estaban muriendodebido al virus, que el virus se estaba replicando de esta manera y quese podía extraer una vacuna del cultivo respectivo. En aquella época, lasepidemias de polio en verano (polio = parálisis flácida) eran muyfrecuentes durante el verano y se creía que eran causadas por el virus dela polio. Se administró una vacuna para ayudar a erradicar el presuntovirus. Cuando se hubo introducido la vacuna de la polio, los síntomas sevolvieron a diagnosticar, entre otras cosas, como esclerosis múltiple,parálisis aguda flácida, meningitis aséptica, etc., y en aquel momento seafirmó que la polio había sido erradicada.

    Durante sus experimentos, Enders y sus colaboradores esterilizaron loscultivos de tejidos, para excluir la posibilidad de que las bacteriasmatasen las células. Lo que no tuvieron en cuenta fue que laesterilización y el tratamiento del cultivo celular, al prepararlo parala supuesta infección, era exactamente lo que mataba a las células. Encambio, interpretaron los efectos citopáticos como la existencia y laacción de los virus de la polio, sin haber aislado nunca un solo virus, ydescribieron su bioquímica. Nunca se realizaron los necesariosexperimentos con grupo de control negativo, que habrían demostrado que laesterilización y el tratamiento de las células en el tubo de ensayo,antes de la “infección”, mataba las células. Sin embargo, por esta”obra”, Enders recibió el premio Nobel en 1954.

    1954 es también el año en que Enders aplicó e introdujo la misma técnica,para supuestamente replicar el virus del sarampión. Como había recibidoel premio Nobel por el presunto virus de la polio el mismo año, todos losinvestigadores creyeron que su técnica era científicamente válida. Así,hasta la fecha, todo el concepto del sarampión se ha basado en estatécnica. Es por eso que las vacunas contra el sarampión no contienenvirus, sino partículas de tejido renal de mono muerto o célulascancerosas humanas.

    Hasta la fecha, tampoco se han realizado experimentos con grupo decontrol negativo, con respecto al llamado virus del sarampión, lo quehabría demostrado que son los procedimientos de laboratorio los queprovocan los efectos citopáticos en las células. Además, todas lasafirmaciones y experimentos realizados por Enders y sus colaboradores, ylos investigadores posteriores, llevaron a la única conclusión objetivade que, de hecho, estaban observando y analizando partículas celularesmoribundas y la actividad de las mismas en el tubo de ensayo,malinterpretando esto como partículas y características del presuntovirus del sarampión.

    El virus del sarampión como ejemplo

    Las siguientes explicaciones se aplican a todos los denominados “viruspatógenos” (humanos o animales).

    Los seis documentos proporcionados por el Dr. Bardens en el curso del”juicio del sarampión”, como prueba de la existencia del virus delsarampión, describen de una manera didácticamente ideal los diversospasos de la cadena de malas interpretaciones hasta la creencia en laexistencia de un virus del sarampión.

    El primer artículo fue publicado en 1954 por Enders y sus colaboradores:“Propagación en cultivos de tejidos de agentes citopatógenos en pacientescon sarampión” (Proc Soc Exp Biol Med. 1954 Jun; 86 (2): 277–286). Estapublicación se puede encontrar en Internet, como todas las otraspublicaciones presentadas en el juicio del sarampión.

    En este ensayo, Enders y sus colaboradores redujeron drásticamente lasolución nutritiva, y agregaron antibióticos destructores de células alcultivo celular, antes de introducir el líquido supuestamente infectado.La sucesiva muerte de las células fue malinterpretada como presencia ytambién aislamiento del virus del sarampión. No se realizaronexperimentos de control para excluir la posibilidad de que fue laprivación de nutrientes, y también los antibióticos, lo que provocó losefectos citopáticos. La ceguera de Enders y sus colegas puede explicarsepor el hecho de que realmente querían ayudar a las personas, mientras seintensificaba la histeria del virus después de la guerra y durante laguerra fría. También puede explicarse por el hecho de que Enders y muchosde sus colegas no tenían idea sobre medicina, y estaban compitiendocontra la Unión Soviética para el desarrollo de la primera vacuna contrael sarampión.

    Tal presión para el éxito también puede explicar por qué Enders y suscolaboradores ignoraron sus propias reservas y advertencias expresadas en1954, cuando observaron y anotaron que muchas células también morían sise trataban normalmente (es decir, sin estar “infectadas”), lo que leshizo pensar que ocurría por virus y factores desconocidos. Todas estasrealidades y advertencias fueron después ignoradas.

    El segundo documento presentado por el demandante en el juicio delsarampión se publicó en 1959 [4] y, por las razones presentadasanteriormente, los autores concluyeron que la técnica introducida porEnders no era apropiada para aislar un virus. Esta refutación no solo NOestá siendo discutida por todos los demás investigadores, sino que estásiendo ignorada.

    En el tercer artículo [5] , los autores fotografiaron partículas celularestípicas dentro de las células y las malinterpretaron como el virus delsarampión. No aislaron ningún virus. Por razones inexplicables, nopudieron determinar y describir la estructura bioquímica de lo quepresentaban como virus en un experimento por separado. En la brevedescripción de los métodos utilizados, se puede leer que los autores noaplicaron la técnica de aislado estándar para virus, es decir, lacentrifugación diferencial. Realmente, centrifugaron fragmentos decélulas muertas en el fondo de un tubo de ensayo y luego, sin describirsu estructura bioquímica, malinterpretaron los desechos celulares comovirus. Por la manera en que se realizaron los experimentos, solo podemosconcluir que los restos celulares se malinterpretaron como virus.Encontramos la misma situación en la cuarta [6] y sexta [7] publicaciónpresentada por el reclamante como prueba de la existencia de un virus delsarampión.

    La quinta publicación [8] es un documento que describe el proceso deconsenso en lo que se refiere a qué moléculas de ácido nucleico de lascélulas muertas representarían el llamado genoma del virus del sarampión.El resultado es que docenas de equipos de investigadores trabajan conpiezas cortas de moléculas específicas de células, tras lo cual,siguiendo un modelo dado, ponen todos los pedazos juntos en papel. Sinembargo, este rompecabezas hecho de tantas partes, en su conjunto, nuncaha sido demostrado científicamente, ni jamás se ha aislado de un virus,ya que nunca se ha visto un virus del sarampión, ni en humanos ni en untubo de ensayo.

    Al referirse a esta publicación, el experto designado por el tribunaldeclaró que representaba el estándar de oro, es decir, el genoma completodel virus. Es obvio que el experto no leyó este documento, cuyos autoresdeclararon que la composición molecular exacta y las funciones del genomadel virus del sarampión tendrían que ser objeto de investigacionesadicionales, por lo que tuvieron que confiar en otros modelos de viruspara poder lograr un consenso sobre la estructura y las funciones delgenoma del virus del sarampión.

    Cualquiera puede darse cuenta fácilmente de que en todas estaspublicaciones, así como en todas las demás publicaciones sobre el “virusdel sarampión” y otros virus patógenos, nunca se han realizado ensayos decontrol. Ningún investigador usó la técnica de centrifugacióndiferencial; en cambio, solo centrifugaron restos celulares en el fondode un tubo de ensayo. Esta técnica, utilizada para recolectar todas laspartículas de un fluido, se llama decantación. Desde una perspectivalógica y científica, se puede decir que en todas las publicaciones sobrelos llamados “virus patógenos”, los investigadores, de hecho, sóloevidenciaron características y partículas pertenecientes a las células.En nuestro próximo número de WissenschafftPlus, publicaremos larefutación científica de la declaración de que existe el virus delsarampión, que se aplica a todos los denominados virus patógenos.También nos gustaría señalar otro artículo, en el que describimos losllamados virus gigantes [9] , es decir, un ácido nucleico envuelto que sepuede encontrar en todas partes del mar y en organismos básicos. Comotodos los fagos bacterianos, no solo son inofensivos, sino que tienenfunciones beneficiosas. También pueden aislarse utilizando lacentrifugación diferencial, lo que demuestra su existencia (ver losgráficos anteriores).

    También recomendamos la relevante revisión del profesor Lüdtke (1999) [10] .Él señaló que en los primeros comienzos de la virología, la mayoría delos virólogos siempre llegó a la conclusión de que las estructuras, quehabían confundido con virus, eran en realidad componentes de las célulasy, por lo tanto, eran solo el resultado del experimento, y no la causa,de los cambios observados. Después del descubrimiento y caracterizaciónde los fagos, y tras introducir el dogma de que el ácido nucleico era elgenoma de todas las células y virus, nació el consenso, según el cualdichos virus deben existir también en humanos y animales.

    En 1992, la comunidad científica se retractó del dogma que afirma que elácido nucleico es el genotipo de todas las células. En 2008, una parte dela comunidad pública alemana también se retractó [11] . El dogma de losvirus patógenos, sin embargo, todavía sigue siendo promovido.El Grupo Australiano de Perth (dirigido por Eleni Papadopulos-Eleopulos,Val Turner y John Papadimitriou) demostró con argumentos científicos queno se ha probado que existe el VIH. Fue Eleni Papadopulos-Eleopulos quiendesde 1992 me alentó y me ofreció apoyo científico para aceptar larealidad sobre el VIH, estudiar los hechos y compartir el conocimiento deque no hay virus patógenos. Le estoy muy agradecido a ella y a su equipo.

    Referencias:1 Siehe Ausführungen zu Virchows Leben und Wirkung in WissenschafftPlusNr. 5/2015 und Nr. 6/2015.2 Anticontagionism between 1821 and 1867. Aufsatz von Erwin H.Ackerknecht in der Zeitschrift Bulletin of the History of Medicine,Volume XXII, The Johns Hopkins Press, 1948.3 Das Robert Koch-Insitut im Nationalsozialismus. Buch von Annette Hinz-Wessels, 192 Seiten, 2008. Kulturverlag Kadmos Berlin.4 Bech V, Magnus Pv. Studies on measles virus in monkey kidney tissuecultures. Acta Pathol Microbiol Scand. 1959; 42 (1): 75–85.5 Nakai M, Imagawa DT. Electron microscopy of measels virus replication.J. Virol. 1969 Feb; 3v (2): 187–97.6 Lund GA, Tyrell, DL, Bradley RD, Scraba DG. The molecular length ofmeasles virus RNA and the structural organization of measlesnucleocapsids. J. Gen. Virol. 1984 Sep;65 (Pt 9): 1535–42.7 Daikoku E, Morita C, Kohno T, Sano K. Analysis of Morphology andInfectivity of Measles Virus Particles. Bulletin of the Osaka MedicalCollege. 2007; 53 (2): 107–14.8 Horikami SM, Moyer SA. Structure, Transcription, and Replication ofMeasles Virus. Curr Top Microbiol Immunol. 1995; 191: 35–50.9 Siehe WissenschafftPlus Nr. 1/2014.10 Zur Geschichte der frühen Virusforschung. Übersichtsarbeit von Prof.Karlheinz Lüdtke. Reprint 125 des MAX-PLANCK-INSTITUT FÜRWISSENSCHAFTSGESCHICHTE, 89 Seiten, 1999.11 Erbgut in Auflösung. Die ZEIT vom 16.6.2008. Siehe zu diesem Thema dieBeiträge in WissenschafftPlus seit 2003.12 http://www.theperthgroup.com EinesWISSENSCHAFFTPLUS – Das Magazin6/2015

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