Confirmado: Reducida tasa de mortalidad por cáncer entre los judíos.

Noticia de la embajada del Estado de Israel

SOCIEDAD

Descenso de los casos de cáncer en Israel

La propagación de las enfermedades de cáncer se encuentra con tendencia regresiva en Israel. Así lo ha informado hoy el director del registro nacional del cáncer, Dr. Micha Barchana. Sobre todo destacan en este descenso los casos de cáncer de colon, pecho y pulmones.

Barchana señala que debido a la concienciación de la opinión pública y, gracias a la misma, la revisión preventiva de los casos de cáncer de pecho, éstos fueron descubiertos de forma creciente en un estado de evolución anterior. Según datos actuales en el año 2006 se registraron 3075 casos de cáncer de pecho (frente a los 3144 casos de 2005). El sector árabe todavía sigue registrando una alta tasa de cáncer de pecho.

También la cifra de fallecidos de cáncer ha disminuido a lo largo de los últimos años. Así, en el año 2004 murieron en Israel 152 personas de cáncer; en el 2003 los fallecidos fueron 160.

(Haaretz, 22.10.08)

http://newsletter.cti-newme...

Cáncer: raro en Israel de forma llamativa

Cáncer: espectacularmente escaso en Israel

El director del registro nacional de cáncer en Israel, Dr. Micha Barchana, ha informado recientemente, que la ya baja tasa de casos de cáncer en su país continúa reduciéndose de forma alentadora. Esto se aplica sobre todo en los casos de cáncer de colon, pecho y pulmones.

Ya en el año 2004 sólo 152 personas murieron de cáncer de los 7,4 millones de habitantes de Israel. Esto da como resultado la sensacional cifra de 0,4 fallecidos de cáncer por día. Comparativamente: en el mismo año, sólo en Alemania, murieron 220.000 personas de cáncer- por consiguiente 601 personas por día. En Austria fueron un total de 55 fallecidos de cáncer diarios y en Suiza “sólo” 40.

En Israel, sin embargo, ¡este valor se sitúa en un porcentaje todavía más bajo! De las estadísticas israelíes se deduce que la mayoría de las víctimas de cáncer tienen su origen en la población no judía. Con lo que la tasa de mortalidad judía es todavía más baja.

Y todo esto ¿por qué? ¿Viven los israelíes de forma más sana? Realmente no, pues, por poner un ejemplo, allí también fuman uno de cada 4. La clave está en el propio tratamiento del cáncer: porque en Israel se observa al cáncer desde una visión conjunta y se da prioridad a la desintoxicación de cuerpo, alma y espíritu acompañado de una alimentación sana.

De forma muy evidente este enfoque terapéutico natural funciona de forma muy positiva. Lo que es una pena, es que la medicina tradicional en el resto del mundo siga funcionando con el negocio asesino de quimio, radioterapia y operación radical. Esto no ayuda. Mundialmente siguen aumentando los enfermos de cáncer. En el 2006 fallecieron, sólo en Europa, un total de 1,7 millones de personas. Entendidos en la materia calculan que en realidad son muchos más porque muchos pacientes de cáncer mueren por otras causas como consecuencia de los efectos de su tratamiento habitual, y por ello aparecen en las estadísticas de otras enfermedades como fallecidos a causa del corazón o de la circulación.

Las cifras pueden aclarar algunas cosas. Cuando la tasa anual de fallecidos por cáncer en un país va relacionada con la cantidad de población correspondiente de cada país, se calcula por millones de habitantes y el valor resultante de los diferentes países se compara unos con otros: de 1 millón de alemanes se calculan 2683 víctimas por año. En los EEUU (compuesto de 25 estados miembros) se sitúa la misma cifra comparativa en 2522 fallecidos y en Israel se sitúa en 21. Como resultado, el riesgo de fallecimiento por cáncer en Europa es 120 veces mayor que en Israel.

Sólo se puede hacer una cosa: ¡o emigrar a Israel o dejarse tratar por la medicina natural!

Cancer_escaso_en_Israel-revista

 

Cancer_escaso_en_Israel

 

Implicaciones de la existencia de la Germánica Nueva Medicina ®

NMG-rabinoDesde la declaración del Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, firmada también, entre otros asistentes, por el Dr. Ryke Geerd Hamer y la Sra, Olivia Pilhar el día 17 de Diciembre del 2008 hasta el día de hoy, no se ha producido ningún desmentido ni reacción oficial alguna por parte de la comunidad hebrea.

Mientras tanto en Alemania la gente no se atreve a pronunciarse públicamente sobre temas susceptibles de represión estatal. Es otro de tantos países donde no se respeta la libertad de expresión. En Alemania todavía hay leyes arcaicas por las que se puede encarcelar a la gente bajo la acusación de “agitación de masas”, y existe un cuerpo de policía llamado policía del pensamiento para hacer cumplir esta ley. De este modo, cualquier manifestación u opinión puede convertirse en delito, y ser perseguida y acallada bajo un régimen que viene manteniéndose desde la finalización de la segunda guerra mundial, cuando los aliados instauraron un gobierno provisional que todavía se mantiene.

El estado Alemán está vulnerando La Declaración de los Derechos Humanos. Alemania debe poner en marcha un proceso constituyente que devuelva el Estado y sus instituciones al pueblo alemán. Y esto es algo que sólo el propio pueblo puede hacer.

Los descubrimientos del Dr. Hamer dejan en evidencia los estudios académicos oficiales basados en teorías, dogmas y supersticiones. Este conocimiento representa una amenaza para la industria farmacéutica y no encaja en una sociedad capitalista. Pero es el salvavidas para la libertad de los seres humanos.

Los médicos que han podido acceder y llegar a comprender los programas especiales de la naturaleza que el Dr. Hamer ha descubierto, se enfrentan ahora a un incómodo dilema moral: Seguir formando parte de esa maquinaria exterminadora de vidas humanas… pero que te da de comer, privilegios y prestigio, o navegar a contracorriente, arriesgándose a perder su título de médico, y ayudar a sus “pacientes” a desprenderse del miedo, de la dependencia de la industria farmacológica,  conociendo sus propios procesos naturales.

A aquellos oncólogos y médicos en general que tengan conciencia, les va a resultar muy difícil seguir formando parte de esa maquinaria de exterminio, ya que se convierten en cómplices de asesinato y genocidio. Se empieza a practicar un doble diagnóstico para las mismas patologías o síntomas, uno para los “pacientes” y otro para la familia y amigos. Sin mencionar a aquellos médicos judíos que a sabiendas efectúan dos tipos de tratamiento. A los pacientes judíos se les trata según la Germánica Nueva Medicina ® y a los no judíos se les da el tratamiento oficial de tortura con quimio y morfina (Documento firmado en Noruega el 17 de Diciembre del 2008).

Asimismo, tanto  los periodistas como los directivos o responsables en contenidos de los medios de comunicación, que conociendo las leyes naturales biológicas descubiertas y estudiadas en la Germánica Nueva Medicina ®, desarrollan o colaboran con campañas mediáticas destinadas a ocultar este conocimiento, también son cómplices de asesinato y genocidio. Los responsables y creadores de estas campañas mediáticas deben ser acusados de crímenes contra la humanidad.

Los cargos políticos de la administración que tengan competencia en el área de la salud pública, son igualmente cómplices de genocidio si no lo denuncian oficialmente ante los tribunales presentándose como parte de la acusación.

Los descubrimientos del Dr. Hamer reclaman un nuevo orden social y político basado en la honestidad y el bien común. En el área de la docencia de este nuevo paradigma, los ministerios de educación de cada país deberán elaborar un plan de estudios para la carrera de Medicina basado en la Germánica Nueva Medicina®. Asimismo se impartirán asignaturas en todos los planes de estudios universitarios y pre-universitarios destinadas a la introducción del estudio de las 5 leyes biológicas y de los procesos especiales de la naturaleza descritos por la Germánica Nueva Medicina®.

Animamos a todos los profesionales que sostienen esa maquinaria infernal, a que salgan del armario. Sin vosotros el sistema se viene abajo.

Equipo de seryactuar.org

 

Related Articles

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *